DIFERENCIAS ENTRE EL SUELO LAMINADO Y EL PAVIMENTO VINÍLICO

6 de May del 2020

En Parquet Directo no solo suministramos suelos laminados, sino que también ponemos a tu disposición una gran variedad de opciones, como el pavimento vinílico. Por este motivo queremos explicarte las principales diferencias entre estos dos tipos de suelos para que tu elección se adapte mejor a tus necesidades.

¿En qué se diferencian ambos pavimentos?

Una de las principales diferencias la encontramos en su composición, ya que el vinílico se realiza con policloruro de vinilo (PVC), mientras que el suelo laminado se fabrica a partir de fibras de madera muy comprimida y resina de melanina. Ambos pueden tener un acabado muy natural y parecido a la madera, por lo que podemos encontrar tanto el vinílico como el laminado en multitud de diseños y colores.

En cuanto a la duración, ambos suelos son bastante resistentes y duraderos. Además, los dos tipos de pavimentos cuentan con modelos especialmente diseñados para zonas con alto tránsito y para ambientes húmedos, como pueden ser la cocina o el baño. Esto es muy beneficioso, ya que nos permite encontrar el modelo más adecuado para lo que buscamos. Por otro lado, no suelen experimentar abolladuras, arañazos, decoloración y deformación.

La instalación del suelo vinílico es sencilla y goza de buena adherencia, aunque es preferible hacerlo sobre una superficie lisa. Si se realiza sobre una superficie porosa, será necesario hacer una imprimación, aunque hay algunas marcas que permiten la instalación flotante. Por otro lado, los suelos laminados se pueden colocar en multitud de superficies, como el cemento, el PVC o la cerámica. Siempre será necesario que el terreno esté nivelado y limpio, y se coloque sobre un aislante.

El mantenimiento suele ser similar y sencillo para ambos casos, aunque deben limpiarse con productos específicos que vienen indicados por el fabricante del suelo. Es importante mantenerlos sin polvo y agua, así como no utilizar productos abrasivos y cepillos con cerdas muy fuertes, ya que así lograremos mantenerlos en buen estado.

En resumen, podemos afirmar que el suelo vinílico es muy adecuado para sitios con alta afluencia de público, como puede ser un negocio. Además, su resistencia al agua es mucho mayor que la de los suelos laminados. Hay diseños que imitan la madera perfectamente y su instalación es fácil y rápida.

Por otro lado, el suelo laminado es perfecto para viviendas, aunque también hay modelos que son idóneos para el alto tránsito, propio de negocios. Su acabado en madera aporta calidez sin renunciar a la resistencia que caracteriza a este tipo de suelos.

Si tienes más dudas sobre los diferentes tipos de pavimentos, solo tienes que llamarnos o rellenar el formulario de contacto y uno de nuestros comerciales de Parquet Directo te asesorará en lo que necesites.